Reproducimos la entrevista que el Prof. Jesús de la Villa realizó a Antonio Guzmán, asesor de la colección “Biblioteca temática” ‘Clásicos de Grecia y Roma’ en el Libro de Bolsillo de Alianza Editorial. Publicada en la revista IRIS, con motivo de la
Concesión del Premio de los Estudios Clásicos a Alianza Editorial
Concesión del Premio de los Estudios Clásicos a Alianza Editorial
PREGUNTA [Jesús de la Villa]
Alianza Editorial representó en España, sobre todo con su colección El Libro de Bolsillo, un verdadero revulsivo en la actualización de la oferta intelectual en los años sesenta y, sobre todo, en los setenta y los ochenta del siglo pasado. De hecho, no se comprendería la historia del mundo editorial en España en los últimos cuarenta años sin esta aportación, que terminó influyendo en todas las editoriales españolas. Entre los títulos que figuraban en su fondo editorial siempre hubo textos clásicos. ¿Cuál fue el criterio en aquellos primeros años para la selección de títulos y la elección de traductores? ¿Existía un programa preestablecido de publicaciones en este campo?
RESPONDE [Antonio Guzmán]
Dado que mi vinculación directa con Alianza Editorial comenzó a mediados de los 80, resultaría improcedente referirme a la labor editorial de años precedentes. Aunque, si hago memoria respecto a las personas que ya trabajaban en Alianza, -Javier Pradera, Eugenio Gallego, Carmen Criado y el magistral diseñador de cubiertas Daniel Gil-, es de justicia reconocer su gran sensibilidad ante el legado cultural grecolatino. Si bien no debía de existir un programa sistemático de publicaciones de temas clásicos, es cierto que en su catálogo ya aparecían el Séneca (Sobre la felicidad) de Julián Marías, la traducción de Jenofonte de García Calvo, la Vida de Sócrates de Tovar, la traducción de Los griegos y lo irracional de Dodds, Los mitos griegos de R. Graves, La Medicina hipocrática de Laín Entralgo o La democracia ateniense de Adrados, entre otros títulos.
Concebida inicialmente como una biblioteca de obras imprescindibles, la colección El Libro de Bolsillo manifestó desde sus comienzos la idea de que los textos clásicos de Grecia y Roma formaban y siguen formando parte de la cultura de cualquier ciudadano.
[J.V.] En los años noventa del siglo pasado se produjo un cambio notable en relación a la edición de traducciones de autores clásicos, que continúa hasta la actualidad. Se multiplicaron las ediciones y una gran parte de los especialistas en griego y latín, tanto de la Universidad como de la Segunda enseñanza participaron en estas ediciones. Alianza Editorial pasó a competir en nivel de igualdad con otras editoriales que habían comenzado antes con la edición y traducción sistemática de textos clásicos. ¿Qué originó este cambio y cómo se ha mantenido? ¿Existe un programa fijo de textos que se prevé traducir? ¿Cuál es la meta final de este programa? ¿Cómo se elige a los traductores?
[A.G.] El verdadero despegue se produjo, en efecto en los años 90, merced sobretodo al entusiasmo de Carmen Criado, a la sazón editora del Libro de Bolsillo en Alianza. Mi asesoramiento consistía por entonces en proponer títulos y obras que podíamos ir traduciendo o editando, al principio tentativamente y con algo de timidez, pues no sabíamos qué aceptación podíamos tener por parte del “mercado” cultural. Máxime cuando la ilustre editorial Gredos ya parecía destinada a cubrir este nicho. Y vimos que había espacio para nuevos proyectos editoriales. Claro está que tuvimos que idear un diseño propio. No podíamos ni queríamos competir con Gredos, sino ofrecer algo distinto. Sólo coincidiríamos con esa editorial en que nuestros traductores y preparadores no fueran a la zaga de los suyos. Y, en efecto, lo conseguimos de una manera sencilla: haciendo que en buena medida fueran los mismos. Pero también quisimos innovar algo: incorporamos jóvenes traductores, profesores de Institutos (desde Juan Zaragoza y las hermanas Martín Sánchez a Rafael Fontán, Mercedes Montero o Julia García Moreno) y muchos profesores que empezaban por entonces su cursus honorum en la Universidad: Antón Alvar, J.L. Arcaz, Alberto Bernabé, Vicente Cristóbal, Luis Alberto de Cuenca, J. Gómez Espelosín y tantos otros.
Ahora ya teníamos claro nuestro objetivo y nuestra meta: estructurar y consolidar una colección de Clásicos de Grecia y Roma dentro de la serie más emblemática de Alianza Editorial, como es el Libro de Bolsillo. Y así, apostamos por una colección ágil, fresca, moderna y accesible a un público lector más amplio.
[J.V.] Junto con la traducción de textos antiguos, Alianza Editorial ha desarrollado también una política muy activa en la traducción de estudios, fundamentalmente obras de referencia, sobre la Antigüedad Grecorromana, que han ido apareciendo en sus diversas colecciones. Son importantísimos, por ejemplo, los estudios sobre Homero o Platón que aparecieron en el Libro de Bolsillo; los estudios de Zancker sobre la política de imagen de Augusto o el de Wilson sobre la transmisión antigua y medieval de los textos clásicos, entre otros muchos. ¿Ha habido una línea preferente de selección de textos? ¿Cómo se produce la selección de estos textos: a sugerencia de especialistas, por propuesta de algún comité de asesores? ¿Cuál ha sido el resultado comercial de esta línea de edición?
[A.G.] Desde un principio ha habido dos líneas de actuación: la traducción de los principales autores y obras del mundo clásico y la edición y traducción de ensayos, diccionarios y estudios de corte más teórico sobre nuestras disciplinas. Dichas propuestas se elaboraban a su vez también por una doble vía. En la editorial teníamos una planificación secuenciada de qué obras y autores íbamos a programar para cada año, y a su vez algunos autores nos hacían llegar ofertas o propuestas para editar sus propios originales. También quisimos rescatar algunas traducciones muy valiosas (Mariné, Pabón y Fernández Galiano, García Gual) que habían aparecido en otras editoriales ya extinguidas.
Por lo que se refiere al resultado comercial de esta línea editorial, déjesenos presumir de que entre nuestros títulos contamos con algunos que han sido reeditados y reimpresos hasta 20 veces, varios otros han conocido 10 ó12 reimpresiones, y la mayoría de ellos han sido reeditados o reimpresos ya revisados en repetidas ocasiones.
[J.V.] Todos conocemos la labor extraordinaria realizada por ti (Antonio Guzmán) en el desarrollo y potenciación esta vertiente clásica dentro de Alianza Editorial y que ha sido, en definitiva, la que hizo a la editorial merecedora del Premio de Estudios Clásicos. ¿Cómo se produjo tu llegada e implicación en este proyecto?
[A.G.] Mi llegada a Alianza Editorial se produjo en torno a 1984. Fue un auténtico caso de serendipia. Cuando aún la editorial tenía su sede en la Calle Milán 38. Tras un contacto telefónico me recibió Eugenio Gallego, quien me presentó a Carmen Criado y esta a Javier Pradera. En aquellos tiempos se empezaba de meritorio, y creo que el primer año no cobré nada, a pesar de que trabajaba en un empresa privada y de éxito de ventas. Aunque he de decir que enseguida me hicieron un modesto contrato. Y lo que sí es cierto es que desde el principio me impliqué en un proyecto que parecía viable y legítimo. Para mí –entonces joven- me pareció un compromiso moral como universitario proyectar sobre un ámbito social más amplio nuestros estudios y nuestras materias a un nivel de divulgación, de seria divulgación.
[J.V.] ¿Se han producido cambios desde que formas parte de Alianza en cuanto a la política de edición de textos y estudios sobre el Mundo Clásico?
[A.G.] ¡Cómo ha cambiado la sociedad española desde los años 80 hasta ahora! ¿Cómo no iba a cambiar también una empresa como Alianza Editorial en su política editorial? Quizá la mayor convulsión fue la que se vivió cuando Alianza fue adquirida por el Grupo Anaya, aunque desde un principio las personas responsables del Grupo permitieran que la pequeña Alianza Editorial pudiera proseguir en general con su política de edición. Ahora bien, de lo que yo puedo dar fe es de que la incorporación al grupo no tuvo impacto negativo alguno en nuestro ámbito del Mundo Clásico. El cambio más importante y decisivo fue la nueva y profunda reestructuración del Libro de Bolsillo que llevó a cabo Carmen Criado (siendo Director de Alianza Rafael Martínez Alés). Esta fue la ocasión que nos permitió crear dentro de la sección “Bibliotecas Temáticas” nuestra colección “CLÁSICOS DE GRECIA Y ROMA”.
[J.V.] Últimamente han aparecido algunos volúmenes, magníficos en su edición y presentación, de mayor formato, dedicados sobre todo a la presentación y divulgación del legado clásico. ¿A qué responde esta nueva línea de publicaciones y qué perspectivas tiene?
[A.G.] En realidad, los hermanos mayores del Libro de Bolsillo han existido desde siempre en Alianza; ahí estaban los manuales, ensayos, el libro universitario, la colección del que llamamos libro singular, etc., coexistiendo con el que siempre fue el buque insignia de Alianza, el Libro de Bolsillo. De manera que lo que ahora se hace es continuar, con nuevos diseños, más modernos, más atractivos y más competitivos, algunos de los formatos que ya existían. Naturalmente, confiamos en que estas innovaciones gocen de las mejores perspectivas de éxito.
[J.V.] Una pregunta más delicada: ¿sigue siendo rentable publicar a los clásicos? Si es que sí, ¿en qué condiciones?
[A.G.] Con la cautela y discreción que hay que contestar este tipo de preguntas, sabemos que una colección de autores clásicos rara vez podrá convertirse en una colección “best-seller”. De vez en cuando hay algún título que nos sorprende, despunta y alcanza una cierta cota. Pero no es menos cierto que por su propia naturaleza tampoco son libros “de temporada”. Son de despegue lento, pero nada efímeros. Cada año, “como las hojas de los árboles”, se renueva la venta de nuestro fondo, porque se trata de eso, de una Biblioteca de Fondo.
Por otra parte, cuando hablamos de rentabilidades he de decir que Alianza Editorial no entiende este concepto sólo en términos de rentabilidad económica, sino como compromiso con la cultura española, de modo que también hemos publicado algunos títulos que no podían dejar de estar en nuestro fondo, aunque sus expectativas de ventas fueran menores
Pensemos por un momento en nuestros estudiantes y recién licenciados ¿Cómo podrán adquirir para ir formando su biblioteca personal una colección de textos de traducción fiable, de formato manejable y a un precio módico? Desaparecida la Editora Nacional y otras ilustres casas editoriales –y sin menoscabo de colecciones tan egregias y eruditas como Alma Mater-, Alianza constituye en la actualidad una estupenda y extensa colección de textos clásicos bien traducidos y anotados y a un precio verdaderamente asequible..
[J.V.] ¿Es previsible que Alianza Editorial siga prestando la misma atención que hasta ahora a la publicación de traducciones y estudios sobre el Mundo Clásico?
[A.G.] Hablar en nombre de Alianza, aunque sólo sea referido al ámbito del mundo clásico, me provoca obviamente un cierto sonrojo. Pero, para no rehuir ninguna pregunta, sí puedo contestar que seguiremos prestando toda la atención que la sociedad demande, y por otra parte me consta que nuestros Clásicos de Grecia y Roma han llegado a ser una colección importante para Alianza. Aunque se trata sin duda de un corpus de literatura cerrado (y no olvidemos que llevamos ya más de 100 volúmenes publicados) debe ser tarea nuestra continuar con esta labor tan ilusionante, en los formatos actuales o en otros nuevos, pues sería imperdonable que no fuéramos capaces de seguir transmitiendo un legado que de momento ha sabido sobrevivir más de 2.500 años y sobre el que no cesan de publicarse casi a diario nuevos ensayos y estudios.
Y hay más: todos sabemos que cada nueva generación necesita nuevas traducciones. Y suele decirse que no son los textos originales los que envejecen, sino las traducciones, y de ahí que cada ciertos años haya que revisarlas y adaptarlas, es decir, modernizarlas.
Hay, además, nuevos lectores, un público español cada vez más culto; están los profesores y profesionales de otras áreas afines (desde la filosofía, al arte o la historia)
que pueden encontrar en nuestro fondo editorial gran variedad de títulos de su interés.
[J.V.] ¿Que ha significado la concesión del Premio de Estudios Clásicos 2007 para Alianza y, muy especialmente, para ti, como máximo responsable de esta línea editorial?
[A.G.] Seré ahora tan sincero como en las anteriores respuestas: la concesión del Premio de la SEEC a Alianza Editorial en 2007 ha supuesto un espaldarazo muy importante para Alianza. Nos hemos sentido muy ilusionados con el mismo dada la categoría de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y de quienes se han hecho merecedores con anterioridad a dicho premio, desde la Fundación Bernat Metge, al Museo Romano de Mérida o la Fundación Pastor. Y nos sentimos verdaderamente muy honrados cuando el pasado 15 de febrero el Profesor Antón Alvar hizo entrega a Alianza Editorial del diploma acreditativo del Premio de la SEEC. Y sobre todo, ha supuesto un nuevo estímulo cara al futuro de la colección y del fondo clásico de Alianza.
Y si hasta aquí esta siendo una entrevista “retrospectiva”, ahora hay que volverla “prospectiva”, cara al futuro, pues tenemos nuevos proyectos y un decidido espíritu de seguir apostando por nuestro legado cultural. Son muchos los Institutos, colegios, departamentos universitarios y profesores que nos han dado su confianza y no podemos sino corresponder cada día más a esas expectativas.
Pero quede muy claro que no se trata de un trabajo personal de nadie: están los directivos de Alianza (destacadamente desde hace unos años Valeria Ciompi), nuestros editores (ahora sobre todo Javier Setó), nuestros autores, traductores y colaboradores; nuestros correctores, asesores, productores, publicistas, comerciales, etc. etc. De manera que –como bien se ve- mi papel es sin duda muy modesto. Ha sido y es tarea de todos lograr que un legado cultural tan importante como el del Mundo Clásico siga teniendo una presencia en estratos cada vez más amplios de la sociedad española, en un formato tan acariciable y cálido como sigue siendo el Libro de Bolsillo y quizá en otros nuevos formatos más acordes con las nuevas tecnologías.
Muchas gracias.